¿No es cierto, Dios?
Cuando las cosas están bien, las chicas me sonríen en la
calle
y estoy feliz por aceptarlo,
tú sacas a la luz una nueva carta.
Me abres la bragueta para que se rían de mí,
o me haces tropezar contra un farol del parque.
Realmente bochornoso, papá.
Un poco difícil, pero insoportable,
soy un humano y no un robot, tengo cansancio y sueño.
¿Es que acaso te burlas de mí? Supongo que debo ser un payazo.
Anoche, me enfermé.
Entrar a un horno de 180 grados para preparar galletas
no es lo mismo que rociarle salsa picante al coño de tu
exnovia.
Pensé que alguien vendría a verme,
pero tú lo impediste, ¿verdad, Dios?
Porque sé que te encanta,
verme agonizando y arrastrándome por el suelo.









4 Comentarios:
Hola Trevor
Te tengo una buena noticia...
Dios es imaginario!....jajajaja
apuesto a que ya lo sabias, asi que no puede seguir siendo excusa para las situaciones ridiculas, jocosas o divertidas que nos pasan. =)
Abrazos en un caluroso dia de Noviembre aqui en mi ciudad. Puedes creerlo?
Diana
Cristo, así no tengo a quién culpar. Me gusta la idea de inculpar a un ser imaginario. Qué te puedo decir, en mi ciudad estamos a dos grados. No sé si bañarme o pasarme por todo el cuerpo un paño embadurnado de perfume.
Gracias por tu comentario!
Besos!
jo, ten cuidado con el horno, que Dios a veces juega malas pasadas...
Yo creo que mejor lo de la novia.
¿A dos grados? ufffff y aquí como en primavera...
Lo tendré CalmA. Dios y yo ya hemos echo una tregua. Yo no le menciono y él no me a dar hostias durante un tiempo.
Gracias por comentar!
Besos.
Publicar un comentario en la entrada